De la calma chicha al tsunami: el PSOE tras la Tormenta Salazar
Como ya escribí en un hilo el 7 de julio de 2025: “El caso Paco Salazar se parece a una tormenta: primero, un relámpago iluminó lo que algunos ya sabían (5 de julio, 8:07); luego, un trueno retumbó en las redes; y, finalmente, un rayo fulminó su carrera (5 de julio, 10:39)”. En poco más de dos horas y media, el PSOE dio por cerrada la crisis. Tras la tormenta llegó la calma. Mucha calma. Tanta que, casi cinco meses después, no se había investigado nada y las denuncias habían desaparecido del canal interno del partido.
El periódico elDiario.es fue clave tanto para destapar el caso como para señalar que el PSOE había cortocircuitado la investigación. A partir del 1 de diciembre se desencadenó un “Me Too” interno que ha salpicado a siete altos cargos del partido, que han causado baja o han sido cesados, aunque algunos mantienen todavía sus responsabilidades institucionales.
Este análisis examina, desde la perspectiva de Twitter/X, la evolución cronológica de la crisis, la estructura de difusión de los mensajes, los argumentos que circularon por las distintas cámaras de eco, el grado de agresividad, el tono con que se mencionó a determinadas personas o entidades, los tuits más polémicos y el papel que desempeñaron los medios en el desarrollo del caso.
Cronología del tsunami
En la gráfica temporal, la línea azul representa el número de tuits originales por hora, los puntos rojos indican el alcance obtenido y las líneas discontinuas verticales marcan los distintos casos de acusaciones de acoso o de encubrimiento.
La secuencia que se desencadena a partir del 1 de diciembre —cuando elDiario.es publica que el PSOE había cortocircuitado el caso Salazar— es la siguiente:
- Día 3. El secretario general del PSOE de Torremolinos, Antonio Navarro, es denunciado ante la Fiscalía por presunto acoso sexual a una militante. La reacción se produce al día siguiente, con un alcance superior a las 500.000 visualizaciones por hora.
- Día 7 (tarde). Trasciende el cese de Antonio Hernández, mano derecha de Paco Salazar, por encubrimiento. El impacto en redes es mínimo.
- Día 9 (noche). Se publica que cuatro mujeres denuncian acoso por parte del presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé. La reacción supera a la del caso Navarro y se acerca a las 700.000 impresiones por hora.
- Día 11 (noche). Dimite Javier Izquierdo, miembro de la Ejecutiva del PSOE, en plena crisis por las denuncias de comportamientos machistas. La reacción roza su punto álgido, con más de 1 millón de visualizaciones por hora.
- Día 12. El alcalde de Belalcázar, Francisco Luis Fernández Rodríguez, comunica su renuncia a todos sus cargos tras informaciones sobre un presunto caso de acoso sexual. Ese mismo día se denuncia por acoso sexual y laboral a Toni González, número dos del PSOE en la provincia de Valencia. Este doble caso genera la mayor reacción de todo el periodo, superando 1,3 millones de visualizaciones por hora.
- Día 16. Una militante del PSOE denuncia al alcalde de Barbadás, Xosé Carlos Valcárcel, por acoso laboral a través del canal interno del partido. El alcance cae por debajo de las 500.000 visualizaciones por hora.

La estructura de difusión de los mensajes
La estructura de difusión de mensajes muestra una división en dos bloques: el progresista (en color morado), situado a la izquierda, y el conservador, compuesto por varios grupos, a la derecha. La distancia entre ambos no es especialmente amplia, y actúan como nodos de intermediación @eldiarioes, @el_pais y @la_SER. Esto sugiere que, pese a la existencia de dos cámaras de eco diferenciadas, existen puntos de conexión entre ellas y que la polarización no es tan acusada.
Llama la atención que un medio público como @rtvenoticias aparezca alejado de la zona de intermediación y quede completamente integrado en el bloque progresista.
Dentro del bloque progresista se aprecia una ligera separación entre los simpatizantes del @PSOE y los activistas más próximos a Podemos.
En el bloque conservador sorprende la presencia del grupo @UHN_Plus, un medio con sede en Miami que también se hizo eco de los distintos casos.

Argumentación de las cámaras de eco
Temática
| Progresistas | Conservadores |
| Reconocimiento de errores y «tolerancia cero»: admiten que el partido «no estuvo a la altura» en la gestión inicial y falló en la comunicación con las víctimas, pero defienden que ahora se actúa con contundencia Acoso como problema estructural: argumentan que el machismo y el acoso son problemas transversales en toda la sociedad y en todos los partidos, no algo exclusivo del PSOE Contraataque con casos del PP: destacan la denuncia por acoso sexual contra el alcalde de Algeciras (PP), José Ignacio Landaluce, para señalar que la derecha también tiene casos similares, pero, según ellos, no actúa contra ellos Defensa del protocolo interno: aunque admiten fallos, subrayan que el PSOE es el único partido que tiene un protocolo activo y que está expulsando a los implicados | Hipocresía y falso feminismo: califican al PSOE de «falso feminista» por encubrir o ignorar denuncias internas mientras mantienen un discurso público de igualdad Corrupción sistémica y «fin de ciclo»: vinculan los casos de acoso con una trama de corrupción más amplia (mencionando el Caso Koldo, Ábalos y la detención de Leire Díez), sugiriendo que el «sanchismo» está en fase de descomposición Ocultación y borrado de pruebas: denuncian la desaparición de denuncias en el canal interno (caso Salazar) y el retraso de meses en actuar, acusando a la cúpula de proteger a los agresores Cultura de «puteros» y «machirulos»: utilizan términos despectivos para describir una supuesta cultura interna de permisividad con la prostitución y el machismo rancio |
Agresividad en los discursos
| Progresistas | Conservadores |
| Agresividad moderada a alta: la agresividad se manifiesta de dos formas. Internamente, hay mensajes de «hartazgo y repugnancia» hacia los acosadores dentro de sus propias filas. Externamente, la agresividad se dirige hacia la oposición, acusando al PP de «carroñerismo político», «cinismo» e «hipocresía» | Agresividad muy alta: los mensajes emplean un lenguaje extremadamente duro e insultante. Se utilizan términos como «organización criminal», «banda de miserables», «mafia», «basura progresista» y «chusma». Abundan los insultos personales hacia el presidente del Gobierno («hijo de la gran puta», «culorroto», «psicópata») y hacia los implicados («cerdos», «babosos», «golfos») |
Personas mencionadas
Las personas más mencionadas en este caso fueron por un lado algunos de los presuntamente acusados de acoso y otras figuras relevantes del PSOE relacionadas con la crisis:
| Persona / Entidad | Valoración de los progresistas | Valoración de los conservadores |
| Pedro Sánchez | Mixta/Defensiva. Se resaltan sus promesas de transparencia y feminismo, aunque socios como Sumar le exigen cambios profundos | Muy negativa. Se le señala como el máximo responsable de proteger a los acosadores y de mentir sobre la contundencia del partido |
| Paco Salazar | Muy negativa. Se reconoce su conducta como una «falta muy grave» y se le ha retirado la militancia | Muy negativa. Figura central del escándalo inicial; se le tacha de «depredador» protegido por Moncloa |
| José Tomé | Muy negativa. Se exige su dimisión inmediata y se resalta que el partido lo ha apartado tras conocer las denuncias | Muy negativa. Denunciado por múltiples mujeres; se destaca el contenido soez de sus presuntos mensajes |
| Javier Izquierdo | Negativa. Se informa de su renuncia y de la apertura de un expediente informativo por parte del partido | Muy negativa. Se menciona su dimisión repentina tras denuncias de acoso en medio de la crisis federal |
| Toni González | Negativa. Investigado por el canal interno; el partido le ha suspendido de militancia y exigido su acta | Negativa. Alcalde de Almussafes investigado; se menciona que se aferra al cargo pese a dejar el partido |
| María Jesús Montero | Bajo escrutinio. La oposición exige su dimisión, mientras desde el partido se defiende la asunción de errores | Muy negativa. Acusada de conocer las denuncias y pararlas para proteger a cargos socialistas |
| Rebeca Torró | Defensiva. Es la cara del partido que da explicaciones y pide disculpas a las víctimas | Muy negativa. Se le tacha de mentirosa por negar el borrado de denuncias y se alude a una relación personal con Salazar |
| J.I. Landaluce (PP) | Muy negativa. Usado como ejemplo de que la derecha también tiene acosadores y los protege | Defensiva/Positiva. Se menciona que deja el PP para defenderse y se acusa al PSOE de oportunismo |
Tuits con controversia
Empíricamente, un tuit puede considerarse controvertido cuando el número de comentarios supera al de retuits; es decir, cuando genera más conversación que difusión. Casi la mitad de los tuits analizados entran en esta categoría, un porcentaje muy elevado en comparación con otros casos estudiados.
Los perfiles que concentraron más polémica pertenecen mayoritariamente al bloque progresista. Entre ellos destacan: @martaflich, que apeló a la transversalidad del machismo; @rtvenoticias, que difundió una encuesta del CIS según la cual el PSOE aventajaba en nueve puntos al PP pese a los casos de corrupción y las denuncias de acoso; @pedro_casares, que afirmó que figuras como Ábalos, Santos Cerdán o Paco Salazar le repugnan; @sanchezcastejon, que defendió que el compromiso del Gobierno de España y del PSOE con el feminismo es absoluto; y @jesusmanara, que sostuvo que los protocolos de PP y Vox minimizan el acoso sexual y no servirían para los casos de Salazar y Errejón.

El eco en los medios
Los medios conservadores estuvieron especialmente activos en la cobertura del caso de acoso en el PSOE y obtuvieron un impacto muy superior al de los medios progresistas. Los perfiles con mayor alcance fueron @TheObjective y @abc_es. El primero fue incrementando su presencia a medida que aparecían nuevos casos, mientras que el segundo concentró su mayor impacto en los primeros días, aunque posteriormente quedó ampliamente superado por el anterior.
Entre los medios progresistas, @eldiarioes, que destapó la caja de los truenos, fue el segundo con mayor impacto, solo por detrás de @el_pais.

Conclusiones
- La reacción a los casos de acoso en el PSOE no ha mostrado un alto grado de polarización. Aunque se identifican dos bloques —uno progresista y otro conservador—, la intermediación ejercida por varios medios progresistas reduce la distancia entre ambos.
- En los dos bloques se critica la existencia de abusos, pero con enfoques distintos: el bloque progresista adopta un tono más defensivo, mientras que el conservador lo hace de forma más combativa.
- Los perfiles conservadores han estado más activos en la confrontación, respondiendo y rebatiendo mensajes del bloque progresista. Como resultado, los tuits más polémicos proceden mayoritariamente de cuentas progresistas.
- Los medios conservadores han logrado un impacto significativamente mayor en la difusión del caso.
